header-photo

Comparsa infinita

Los elefantes son infinitos. Infininfininfininfinitos.

Elefantes infinitos

Este es el fragmento de un poemario que adoré cuando lo leí enterito, de todos los versos mi favorito es este que ilustré. Su autor, Daniel Beteta, hizo una convocatoria abierta para poder ilustrar el contenido de su "Cuaderno Azul".

Estuve contenta de que me invitase a participar, estoy agradecida con esta oportunidad de formar parte de esta propuesta artística que integra arte y letras de una manera simpática.

Y justo hablando de elefantes y comparsas... esta animación me pareció buenísima. Fue realizada por Sundeep Toor.


La ornamentación de estilo ruso me pareció fascinante.

Más de esta animadora aquí: http://www.sundeeptoor.com/

***********

Paciencia...

Es lo que me dicen mis amigos más cercanos, les escucharé, ahora estoy saliendo de una fase que no esperaba pasar más aún ver como caminan lentos los días... como el andar de un elefante... y es que ahora ya desaceleré el ritmo en muchas cosas, salvo para crear y buscar chances de mostrar mi trabajo, aunque estar en el LIMBO laboral deja de ser gracioso por ratos y pasa por mi cabeza una frase que no esperaba escuchar... "es hora de sentar cabeza".

Es gracioso, pareciera que todo iba bien hasta cierto punto el año pasado (buen sueldo a pesar de ser chamba de oficina, todo era ligero y tomaba grandes dosis de una vida social hiper*activa)... sólo me sentía bien por afuera, ahora las cosas se han invertido y el orden está partiendo desde adentro a pesar de toparme con una situación más difícil... es hora de dar la bienvenida al balance...

genial madurez, lo estás logrando y lo digo de la manera más tranquila.

Dios quiera que todos los puntos x los que pasé empiecen a darme un sentido y que en un momento dado puedan darse manifestaciones felices e inesperadas... digo felices porque eu desejo isso no fundo do meu coração
(agora eu estou estudando português).
[Para que vean hasta donde llegó mi adoración por la música de Brasil]

Ahora se que una promesa hecha de grullas no se cumplirán siempre, a seguir caminando nomás, sólo voy a creer en aquellas que nazcan sólo de mi pecho. He dicho.